Enfermedades que se manifiestan con úlceras genitales: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Aunque las ETS que clínicamente se manifiestan con úlceras genitales son sobre todo la infección por el virus del herpes y la sífilis, en EE.UU. también se observan casos de chancro blando (chancroide) y de linfogranuloma venéreo (LGV). Además, en un 3 % al 10 % de los pacientes se demuestra la presencia de más de una enfermedad genital ulcerosa. El chancro blando está causado por Haemophilus ducreyi, es endémico en algunas zonas de EE.UU. y representa un cofactor de ayuda para la transmisión del VIH. El LGV está ocasionado por unos serotipos específicos de C. trachomatis.9

Síntomas

Los pacientes con chancro blando presentan una pequeña pápula o pústula que se erosiona y se convierte en úlcera. De entrada, aparecen una o más úlceras. La úlcera es típicamente profunda, indurada, dolorosa y de consistencia blanda, como de masilla.30

Aunque lo más característico es que los pacientes con LGV presentan una o varias úlceras genitales, en estos casos la úlcera es indolora y cura de manera espontánea, por lo que puede pasar inadvertida. Así, la presentación clínica más frecuente del LGV es la linfadenopatía inguinal con molestias o dolor a la palpación. Las mujeres y los varones homosexuales también pueden presentar proctitis, proctocolitis e inflamación del tejido linfático perirrectal o perianal, con fístulas y estenosis.9

Diagnóstico

En todos los pacientes con úlceras genitales resulta imprescindible realizar una serología luética. También puede llevarse a cabo un examen en campo oscuro o mediante inmunofluorescencia para T. pallidum, el cultivo o la determinación del nivel de antígenos para el VHS y el cultivo para H. ducreyi (si se dispone de él). Sin embargo, quizá lo más importante sea efectuar la determinación del VIH, especialmente en los pacientes con sífilis o chancro blando.9

El diagnóstico definitivo del chancro blando se realiza demostrando el crecimiento de H. ducreyi en un medio de cultivo especial; sin embargo, el medio no está comercializado y, además, su sensibilidad no es superior al 80 %. El diagnóstico de presunción de chancro blando debe hacerse ante la presencia de una o más úlceras genitales doloro-sas, en ausencia de síntomas y signos o de pruebas de laboratorio que apoyen el diagnóstico de sífilis o de infección por el VHS. Así mismo, resulta muy probable el diagnóstico de chancro blando en un paciente con adenopatía inguinal molesta o dolorosa a la palpación y una úlcera genital dolorosa; si además existen adenopatías que supuran, su hallazgo es casi patognomónico de chancro blando.9

El diagnóstico del LGV suele hacerse por serología. La prueba más específica disponible es el cultivo de C. trachomatis en el aspirado de un ganglio linfático afectado.30

Tratamiento

El tratamiento del chancro blando es el siguiente:

Azitromicina, 1 g, p.o., en dosis única, o Ceftriaxona, 250 mg, i.m. en dosis única, o Eritromicina base, 500 mg, p.o., 4/día durante 7 días.

Otras pautas alternativas son:

Amoxicilina más ácido clavulánico, 500/125 mg, p.o., 3/día durante 7 días, o Ciprofloxacino, 500 mg, p.o., 2/día durante 3 días (está contraindicado en las mujeres embarazadas y durante la lactancia, en los niños y en los adolescentes de 17 años o menos).

El tratamiento del LGV es el siguiente:

Doxiciclina, 100 mg, p.o., 2/día durante 21 días.

Otras pautas alternativas son:

Eritromicina base, 500 mg, p.o., 4/día durante 21 días, o Sulfisoxazol, 500 mg, p.o., 4/día durante 21 días.

Prevención

A los pacientes con chancro blando hay que volver a visitarles al cabo de 3 a 7 días. Si no han mejorado, el médico debe plantearse si el diagnóstico es correcto, si existe una coinfección con alguna otra ETS, si el paciente está infectado por el VIH, si no ha cumplido bien el tratamiento o si la cepa de H. ducreyi es resistente al antibiótico recetado. A los contactos sexuales de los pacientes con chancro blando hay que tratarlos, incluso en ausencia de manifestaciones clínicas, si mantuvieron relaciones sexuales antes de 10 días de la aparición de los síntomas en el paciente.9

En los pacientes con LGV debe realizarse un seguimiento hasta que los síntomas y signos hayan desaparecido. En los contactos sexuales deberá descartarse (y tratar, si está indicado) una posible infección por Chlamydia.