Enfermedades del sistema lagrimal: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Epífora

La epífora es un trastorno que se caracteriza por la presencia de lagrimeo que tiene lugar por una alteración en el drenaje de la lágrima a través de los conductos lagrimales. Sus causas son la debilidad muscular, el ectropión, la cicatrización oclusiva y la inflamación. La prueba con tiras de fluoresceína confirma la obstrucción.

Ojo seco

La película lagrimal está formada por un líquido complejo, con un delicado equilibrio, que se compone del líquido secretado por una serie de glándulas. La producción de lágrimas disminuye en la queratoconjuntivitis seca, que se asocia al complejo sistémico del síndrome de Sjogren, por lo general relacionado con la artritis reumatoidea o con las enfermedades tiroideas (capítulo 113 y 121). Otras causas de ojo seco son el blefarospasmo, la blefaritis, las alergias y las toxinas. La deficiencia de la película lagrimal provoca síntomas inespecíficos de ardor, sensación de cuerpo extraño, fotofobia, picor y sensación de “arenilla”. En la exploración física se aprecia hiperemia, pérdida del aspecto brillante y habitual de la córnea y un menisco lagrimal convexo con una altura inferior a 0,3 mm. Para el diagnóstico se puede colocar una tira de Schirmer en el saco conjuntival inferior. Normalmente se observa una humectación superior a 5 mm con o sin anestesia y de 10 mm sin anestesia. El tratamiento, difícil e indefinido, se basa en lágrimas artificiales que contienen metilcelulosa, alcohol polivinílico o hialuronato sódico al 2 %; deben aplicarse cuatro veces al día o incluso cada hora. A veces, en los casos más graves es necesario utilizar parches durante el día o aplicar acetilcisteína al 10-20% para alterar el moco.10,11

Dacriocistitis

La dacriocistitis es una inflamación del saco lagrimal producida por la obstrucción congénita o adquirida del conducto nasolagrimal. La obstrucción congénita del conducto nasolagrimal es frecuente en los lactantes, pero la dacriocistitis ocurre muy pocas veces y suele asociarse a quistes de este conducto. La causa en el adulto es idiopáti-ca u obedece a una sinusitis crónica, traumatismo facial o, con menor frecuencia, neoplasias. La masa acuminada, situada en la parte interior del párpado inferior, provoca dolor y sensibilidad, aparte de la secreción y el lagrimeo. El tratamiento consiste en compresas calientes y la administración tópica y sistémica de antibióticos dirigidos contra los estafilococos productores de penicilasa.11,12

Dacrioadenitis

La dacrioadenitis o aumento de tamaño de la glándula lagrimal puede tener un origen granulomatoso, linfático o infeccioso. En la lesión aguda se aprecia dolor espontáneo y a la palpación, supuración e inflamación; la dacrioade-nitis crónica se manifiesta simplemente como una masa endurecida. El tratamiento depende de la etiología y varía desde el calor, como medida de soporte, y el masaje hasta la incisión y el drenaje, seguidos de los antibióticos por vía sistémica y, si no existe respuesta, de los esteroides.2