Enfermedades del nervio óptico (papiledema y seudoedema): tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Edema de la cabeza del nervio óptico (papiledema)

El edema de la cabeza del nervio óptico, o papiledema, es una manifestación final común de diversos trastornos oculares que determinan una tumefacción de la cabeza del nervio óptico y una hemorragia en la zona circundante de la retina

(peripapilar). Los márgenes nítidos de los vasos sanguíneos suelen borrarse en el lugar de cruce con el nervio óptico; aparecen hemorragias en astilla que diferencian a este trastorno del seudoedema de papila (fig. 71.9). Entre las causas oculares del edema de papila cabe citar: neuritis óptica, neuropatía óptica isquémica anterior (arterítica y no arterítica), papi-litis isquémica como en la diabetes y aumento de la presión intracraneal. Cuando el edema de la cabeza del nervio óptico se debe al aumento de la presión intracraneal se habla de pa-piledema. Casi siempre, el edema de papila de la hipertensión craneal se distingue del de la neuritis óptica por la visión: la visión suele alterarse en la neuritis óptica y conservarse en el edema de papila. Como norma, el papiledema ocurre en ambos ojos, pero puede ser asimétrico.

Seudoedema de papila

El seudoedema de papila consiste en un aspecto anómalo, aunque benigno, de la cabeza del nervio óptico que suele apreciarse en un examen ocular rutinario. La cabeza del nervio óptico aparece elevada y globulosa. No existe edema de la capa de fibras nerviosas ni tampoco hemorragias en astilla de la retina, como sucede en el papiledema verdadero.