Enfermedades de la órbita: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La celulitis preseptal (periorbitaria) y postseptal (orbitaria) es una infección bacteriana muy grave del tejido periocular, que puede suprimir la visión y causar la muerte. La celulitis preseptal sólo invade las estructuras palpebrales y los tejidos periorbitarios situados delante del septo. La celuli-tis postseptal afecta los tejidos que se ocultan detrás del septo, más abundantes en los niños y adolescentes que en el adulto. A menudo se extiende a partir de una sinusitis; por eso, debe excluirse siempre esta lesión en todo enfermo con una tumefacción ocular. Los signos determinantes son el dolor, la fiebre, el eritema, la inflamación, la tumefacción y la inyección conjuntival. En la infección postseptal se añaden alteraciones de la motilidad ocular, un defecto pupilar aferente, proptosis y pérdida de la visión. A veces, aparece una trombosis del seno cavernoso. Suele existir leucocitosis y un recuento superior a 15.000/mm3 sugiere una bacteriemia. Conviene efectuar radiografías de senos, tomografía computarizada (TC) y una ecografía de la órbita, que muchas veces resultan positivas.

El tratamiento en los niños con una edad igual o inferior a 5 años se dirige contra el patógeno más frecuente, Haemophilus influenzae, aunque desde que se introdujo la vacuna (HibCV) para los lactantes en 1990, la incidencia de infecciones por H. influenzae de tipo B ha descendido en el 90 %. Los patógenos bacterianos causan una celulitis periorbitaria en tan sólo un 30 % de los casos. Cuando se aprecia una herida local asociada, la causa suele ser Staphylococcus aureus o Streptococcus pyogenes.

El tratamiento en los niños mayores y adultos debe cubrir los estafilococos, estreptococos, gérmenes anaerobios y a veces hongos. Conviene que la antibioticoterapia abarque los patógenos más comunes de la sinusitis. Una cefalospo-rina de tercera generación, una penicilina resistente a la pe-nicilasa y la clindamicina por vía intravenosa suministran una cobertura excelente frente a los patógenos más comunes. Hay que consultar de forma urgente con un oftalmólogo y un otorrinolaringóogo.13-15