Dermatología laboral: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Como el órgano del cuerpo humano más extenso y el más expuesto a los agentes externos, la piel es muy vulnerable a las toxinas presentes en el lugar de trabajo. Las dermatosis son las “enfermedades” laborales declaradas con mayor frecuencia y representan el 20 % de las reclamaciones de compensación por parte de los trabajadores. La mayoría de las dermatosis pueden clasificarse como alérgicas o irritati-vas. La dermatitis alérgica engloba la participación de la inmunidad celular. Como ejemplos clásicos cabe citar la alergia al níquel entre los operarios del metal o a la hiedra venenosa entre los trabajadores de carreteras. La reacción alérgica suele comenzar en el punto de contacto y su forma refleja con frecuencia el modo de contacto, aunque también se pueden afectar zonas distantes e incluso todo el cuerpo. El riesgo es mayor en los individuos atópicos.30

Por el contrario, la dermatitis irritativa envuelve una reacción cutánea directa, no inmune, frente a irritantes químicos o ambientales. Son causas comunes: a) los valores extremos de pH, b) los aceites y solventes, c) las sustancias oxidantes o reductoras, d) los irritantes de origen vegetal o animal, e) las temperaturas extremas y f) la fricción. En los casos típicos la dermatitis irritativa se limita al área en contacto directo con el agente causal. En general, la frecuencia de este tipo de dermatitis supera a la de la alérgica en una proporción de 3:1. Por desgracia, las lesiones de ambos tipos pueden tener un aspecto similar y en ocasiones sólo el resultado de la prueba del parche ayuda a distinguirlas. Además de estos procesos comunes, el médico de familia debe tener en cuenta la posibilidad de alergia a los artrópodos, como los ácaros,y la de fotosensibilización. El tratamiento se suele basar en esteroides tópicos y a veces sistémicos, junto con preparados secantes para las dermatosis húmedas (p. ej., el polvo de sulfato de aluminio). Muchas dermatosis tiene carácter persistente. En un estudio, el 32 % de los trabajadores afectados presentaban todavía dermatitis activa al cabo de 10 años de seguimiento31.