Corioamnionitis: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Esta sección se centra en la identificación y el tratamiento de las infecciones bacterianas intraparto del líquido am-niótico y de las membranas durante los períodos pretérmi-no y a término.

Corioamnionitis pretérmino

Hasta un 13 % de las pacientes con parto prematuro presentan infección del líquido amniótico demostrada por cultivos del líquido obtenidos mediante amniocentesis.35 De las pacientes con infecciones, el 85 % se encuentran asintomáticas, lo que dificulta el diagnóstico de este tras-torno.36 Muchas de estas infecciones son polimicrobianas e incluyen gérmenes de la flora vaginal, tanto aerobios (estreptococo del grupo B, enterococo y Escherichia coli) como anaerobios (Peptococcus, Clostridium, Bacteroides), y también gérmenes atípicos (Mycoplasma hominis, Urea-plasma urealyticum, Chlamydia). En comparación con los recién nacidos a término, las infecciones que afectan a los fetos prematuros producen un aumento de la morbididad y la mortalidad.

Diagnóstico

Los médicos deben mantener un alto grado de sospecha clínica de corioamnionitis en las pacientes que presenten un parto prematuro. Si no resulta fácil detener el parto mediante la hidratación materna o los tocolíticos, puede realizarse una amniocentesis para diagnosticar la presencia de una infección asintomática del espacio amniótico. Los síntomas y signos tardíos de la corioamnionitis pretérmino son los siguientes: fiebre materna, molestias a la palpación uterina, leucocitosis y taquicardia fetal.

Tratamiento

Si la corioamnionitis pretérmino se ha diagnosticado clínica o microbiológicamente, hay que permitir el progreso del parto. Se recomienda la administración inmediata de an-

tibióticos de amplio espectro, por lo general un bolo intravenoso, 2 g de ampicilina seguido de 1 g cada 6 horas, y una dosis intravenosa de 120-140 mg de gentamicina seguida de 1,0-1,5 mg/kg cada 8 horas. Si se juzga necesaria una cobertura antibiótica para gérmenes anaerobios, puede utilizarse clindamicina a dosis de 500-750 mg cada 6 horas. Si está indicada una cobertura atípica para Urea-plasma o Chlamydia, se administra eritromicina por vía intravenosa a dosis de 1 g cada 6 horas. El ACOG recomienda la administración profiláctica de ampicilina en las pacientes con parto prematuro, si son portadoras conocidas de estreptococo del grupo B y, si se ignora, hay que tener en cuenta la posibilidad de realizar un tratamiento em-

pírico.37

Corioamnionitis a término

La corioamnionitis a término ocurre en aproximadamente el 1 % de todos los partos a término. Los siguientes factores se asocian a un aumento de la incidencia de este trastorno: colonización por Neisseria gonorrhoeae o estreptococo del grupo B, parto prolongado con rotura de membranas y exploraciones vaginales repetidas.38,39 Los gérmenes responsables de la infección son los mismos que se han mencionado antes. Este trastorno también se asocia a un aumento de la incidencia de distocia y a la necesidad de administrar oxitocina.40 También cursa con una incidencia aumentada de endometritis posparto, sobre todo si se ha realizado cesárea.

Diagnóstico

La corioamnionitis a término suele presentarse con uno o más de los síntomas y signos antes mencionados. De ellos, el síntoma más predictivo es la fiebre materna.38 La leucocitosis materna es relativamente común durante el parto; aunque una desviación a la izquierda en el recuento diferencial de leucocitos es un marcador de infección materna más sensible, no es específico de la corioamnionitis.

Tratamiento

Hay evidencias procedentes de estudios aleatorios controlados de que el tratamiento de la corioamnionitis durante el parto se asocia a una menor mortalidad perinatal si se retrasa hasta después del nacimiento del niño.41,42 Las pautas de tratamiento son similares a las descritas anteriormente al estudiar la corioamnionitis pretérmino. También está comprobado que el tratamiento intraparto de las portadoras conocidas de estreptococo del grupo B reduce la incidencia de sepsis o neumonía neonatales. El ACOG recomendó el tratamiento de las pacientes con sospecha de ser portadoras del estreptococo del grupo B cuando presentaban a término los siguientes factores de riesgo: hermano con una infección previa por estreptococo del grupo B, rotura prolongada de membranas (> 18 h) y fiebre materna durante el parto. El tratamiento se realiza o con ampicilina (un bolo i.v. de 2 g seguido de 1 g cada 6 h) o con una solución acuosa de penicilina G (5 millones de U cada 6 h) hasta el momento del parto. En las pacientes alérgicas a la penicilina puede usarse clindamici-na o eritromicina.