Contractura de Dupuytren: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La contractura de Dupuytren (CD) es una enfermedad de la fascia palmar y digital caracterizada por fibrosis progresiva de la aponeurosis palmar, que conduce a deformidad en flexión de los dedos de la mano. El trastorno resulta más común en los individuos de raza blanca, sobre todo en los de origen celta.21 La frecuencia es entre 2 y 7 veces más alta en los varones que en las mujeres. La anomalía se encuentra con mayor frecuencia entre los 50 y los 70 años de edad. La CD guarda relación muchas veces con alcoholismo, hiperlipidemia, epilepsia y diabetes. La contractura de Dupuytren coexistía con epilepsia en el 40 % de los pacientes de una serie.22 Se cree que esa relación se debe a la transmisión genética común de ambos trastornos. En otro estudio, el 42 % de 150 diabéticos presentaban CD, mientras que la frecuencia fue de sólo el 18 % en el grupo control.23 La relación es suficientemente importante como para que el médico preste atención a la posibilidad de una diabetes en los pacientes con CD. El signo patognomónico de CD es la presencia de un nódulo en la palma de la mano, de modo habitual situado en la base del dedo anular. También se pueden afectar los demás dedos, incluyendo el pulgar, pero lo hacen con menos frecuencia que el anular. El nódulo puede ser doloroso o pruriginoso. La mano derecha se afecta con más frecuencia que la izquierda (independientemente de que el individuo sea diestro o zurdo) y el trastorno tiene carácter bilateral en alrededor de la mitad de los casos. El diagnóstico suele ser fácil y se establece mediante palpación del nódulo o cordón característico en la localización palmar típica (fig. 114.3). En ausencia de tratamiento se produce contractura en flexión progresiva. No existe un tratamiento conservador de eficacia probada para la CD.21 Ninguna de las técnicas quirúrgicas se ha mostrado efectiva en todos los casos, aunque en general se emplea algún tipo de fasciotomía. Tampoco está claro cuál es momento óptimo para la intervención quirúrgica, pero la mayoría de los autores recomiendan la cirugía cuando la contractura de la articulación metacar-pofalángica llega a los 30° o más. Después de la operación, la tasa de recidivas oscila alrededor del 50 %, si se sigue a los pacientes durante por lo menos 5 años.24