Cistitis recidivante en mujeres: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La cistitis recidivante se puede deber a recaída o a reinfección. La recaída se define como una recidiva por el mismo patógeno dentro de las dos semanas siguientes a la terminación del tratamiento. La reinfección se define como una recidiva por una especie diferente o por una cepa distinta de la misma especie dentro de las dos semanas siguientes a la terminación del tratamiento. En caso de recidiva se debe descartar la presencia de alguna anomalía urológica y el período de tratamiento se amplía a, por ejemplo, 2-6 semanas. Para la reinfección es útil la siguiente estrategia: si la mujer está utilizando un espermicida y un diafragma, se recomienda cambiar el método de anticoncepción. Si el número de episodios de ITU es inferior a tres por año, el médico o la misma paciente puede iniciar el tratamiento cuando aparecen síntomas, empleando una pauta de dosis única o un ciclo de tres días. Cuando el número de episodios de ITU es igual o superior a tres por año se debe considerar la relación con el coito. Si la infección no guarda relación con el coito se recomienda un antibiótico a dosis baja administrado a diario o tres veces a la semana. El régimen se suele continuar durante 6 meses o un año. Si los episodios de ITU guardan relación con el coito quizá sea preferible una pauta de dosis únicas después de las relaciones sexuales (tabla 95.1).

La ITU recidivante en mujeres no suele ser atribuible a defectos anatómicos predisponentes, y la mayoría de los casos se hallan relacionados con una predisposición biológica subyacente o con conductas que favorecen la infección del tracto urinario.17 Aunque los métodos de limpieza perineal proporcionan protección parcial, quizá sea más eficaz la terapia antimicrobiana oral. Se puede utilizar en forma de profilaxis crónica, profilaxis poscoital o terapia autoadministrada intermitente.