Carcinoma basocelular: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El carcinoma basocelular (CB) representa cerca del 75 %14 de todas las neoplasias cutáneas malignas y en EE.UU. cada año se diagnostican 400.000 nuevos casos.6 El 90 % de las lesiones se localizan en zonas de la cabeza y del cuello expuestas al sol y un tercio de ellas en la nariz.15 La lesión típica de CB se presenta durante la cuarta década de la vida en personas de piel clara y que se broncean con dificultad. Los pacientes que han sufrido quemaduras solares graves de forma intermitente durante su infancia o adolescencia presentan elevado riesgo de padecer un CB. Con independencia de los factores de riesgo individuales, las neoplasias de células basales pueden aparecer en cualquier persona. Aunque las metástasis son raras, la extensión local del tumor puede ser de carácter destructivo y desfigurar la zona.

La forma nodular de la enfermedad se manifiesta como una pápula ligeramente rosada “perlada” o translúcida, o como un nódulo que presenta una superficie telangiectási-ca. La forma nodular puede evolucionar hasta la denominada úlcera corrosiva (ulcus rodens), es decir, una úlcera con bordes “sobreelevados”, que puede formar una costra y sangrar. Tanto el tipo nodular como el ulcerado pueden ser sometidos a una extirpación elíptica o a un procedimiento de raspado, con legrado y fulguración posterior. Conviene saber que durante un período de 5 años existe una incidencia del 36 % de posible recidiva de un CB en la misma zona de la lesión primaria.6 Estas lesiones son por lo general más agresivas que las primarias. La técnica de Mohs de fijación in vivo, extirpación y estudio histológico simultáneo puede estar indicada para el tratamiento del CB recidivante y para lesiones en lugares peligrosos como los pliegues nasolabiales, el canto interno o externo del párpado y el conducto auditivo externo.

Existen tres variantes más del CB, aunque su incidencia es mucho menor que la de los tipos nodular y ulceroso. La primera, el CB morfea (esclerosante) se manifiesta en forma de una placa de márgenes mal definidos, que a menudo parece una cicatriz. Debido a la extensa y densa estroma fibrosa que se extiende por el tejido adyacente, la escisión simple resulta inadecuada con frecuencia y se precisa la escisión amplia o el procedimiento de Mohs. Debido a su aspecto papuloscamoso, la segunda variante, el CB superficial, puede ser confundido con eccema o psoriasis. También conocida como tipo multicéntrico superficial, esta variante se manifiesta a menudo en forma de lesiones múltiples localizadas en el tronco, en zonas no expuestas al sol. Se trata de la forma menos frecuente de CB. Desde el punto de vista histológico consiste en una proliferación epitelial. Como no existe una implicación dérmica verda-

dera, esta lesión puede responder bien a la crema de 5-FU al 5 %, aplicada de forma tópica dos veces al día durante 3 a

6 semanas, a veces se precisan hasta 12 semanas, para erradicar la lesión. El tercer tipo, basocelularpigmentado, puede ser difícil de diferenciar de un melanoma. Estas lesiones se hallan muy pigmentadas y pueden presentarse tanto en personas de tez oscura como en las de piel clara. Los pacientes deben ser sometidos a biopsia para establecer el diagnóstico, y una vez confirmado reciben un tratamiento similar al empleado en cualquier otra lesión basocelular.