Cáncer gástrico: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La incidencia de cáncer gástrico ha disminuido de manera significativa desde la década de los años 30,23 aunque todavía provoca miles de muertes cada año. El 90 % de las lesiones son adenocarcinomas y el resto linfomas y leiomio-sarcomas. Posibles factores etiológicos son la ingesta de alimentos con abundancia de nitratos, la gastritis atrófica y la reducción de la acidez gástrica.

Los cánceres gástricos precoces suelen ser asintomáti-cos. A medida que el cáncer crece, los pacientes pueden quejarse de anorexia o sensación precoz de saciedad, malestar vago o dolor constante. También pueden presentar pérdida de peso, náuseas, vómitos y disfagia. La exploración física suele ser normal en pacientes con enfermedad en fases iniciales, pero en caso de enfermedad metastásica puede evidenciarse una masa abdominal palpable, hepato-megalia, ascitis o adenopatías supraclaviculares.

Los estudios radiológicos con doble contraste pueden, por lo general, detectar el cáncer gástrico. Sin embargo, si se descubre una úlcera de aspecto benigno puede ser necesario llevar a cabo una investigación adicional. Numerosos autores recomiendan efectuar una endoscopia con biopsia y cepillado, pero otros siguen la evolución de la curación de la úlcera mediante radiografías. Se supone que se trata de una úlcera benigna si al cabo de 6 semanas se demuestra algún grado de cicatrización. La curación completa debe haber tenido lugar antes de transcurridas 12 semanas. Varios meses después se efectúa otro estudio para confirmar que no han aparecido nuevas lesiones. Si la curación no se ha producido al cabo de 6 semanas, se sospecha la existencia de un cáncer gástrico y es preciso efectuar biopsias con cepillado. Debe repetirse la endoscopia a las 12 semanas para asegurar que la úlcera se ha curado por completo. Un método alternativo estriba en recomendar la endoscopia con biopsia a todos los pacientes con úlceras gástricas mayores de 50 años de edad, puesto que la incidencia de cáncer gástrico es máxima durante la sexta década de la vida.

El tratamiento quirúrgico es la única opción definitiva de curación. Por desgracia, tan sólo un tercio de los pacientes se presentan lo bastante pronto como para lograr su curación mediante la intervención quirúrgica. Los índices de supervivencia a cinco años se aproximan al 25 % en los pacientes con tumores distales y al 10 % en los pacientes con tumores del estómago proximal. La cirugía con o sin radioterapia puede efectuarse con fines paliativos.

La quimioterapia ha obtenido resultados favorables en la reducción del tamaño del tumor, aunque las respuestas son transitorias y la función de la quimioterapia todavía está evolucionando. La quimioterapia coadyuvante para los pacientes sometidos a una resección completa todavía se encuentra en fase experimental.

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Enfermedades del intestino grueso y delgado