Cáncer de tiroides: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Hay cuatro posibles tipos celulares en el cáncer de tiroides, con historias naturales y pronósticos muy diferentes:

1. Carcinoma papilar. Representa el 60-80 % de todos los cánceres del tiroides. Es un tumor de crecimiento lento, con una supervivencia a largo plazo buena, si se extirpa quirúrgicamente la lesión mientras está confinada a la glándula tiroides. El carcinoma papilar se disemina por vía linfática.

2. Carcinoma folicular. Constituye el 10-15 % de todos los cánceres tiroideos. Es ligeramente más agresivo que la variedad papilar y se disemina por vía hematógena. Una subcategoría del carcinoma folicular es el de células de Hürthle, que es más agresivo y más frecuente en los países con déficit de yodo.

3. Carcinoma medular. Representa sólo el 2-5% de los cánceres de tiroides. La mayoría de estos tumores aparece de forma esporádica, pero el 10-20 % de éstos forman parte del síndrome MEN II, que tiene un patrón hereditario autosómico dominante. Este último puede ser identificado de forma precoz por el aumento de la calcitonina y las pruebas genéticas. Estas pruebas deben efectuarse al principio en todos los familiares si se diagnostica un síndrome MEN-II o un carcinoma medular familiar. Si no se diagnostica el carcinoma medular antes de que exista una masa

palpable, el porcentaje de curaciones es inferior al

50 %.26,31,32

4. Carcinoma tiroideo anaplásico. Es el más agresivo, pero constituye sólo el 2-7 % de los casos. Tiene el peor pronóstico de todos los tumores malignos del tiroides y la supervivencia media es de 4-7 meses, con una supervivencia a los 5 años de tan sólo el 4 %.

La cirugía constituye el tratamiento de elección en todos los carcinomas de tiroides, si es posible la extirpación. Persiste la controversia sobre la preferencia de la tiroidec-tomía total o parcial. Quizás el procedimiento de elección sea la resección casi total. La ablación con yodo radiactivo se recomienda en pacientes con tumor residual conocido y quizá también en los que presentan un elevado riesgo de recidiva. No se conoce ningún tratamiento eficaz para el cáncer tiroideo anaplásico.2,32