Cáncer de riñón: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

Adenocarcinoma renal

Las tasas de curación del adenocarcinoma renal (hiperne-froma, carcinoma de células renales), que representa el 85 % de todos los cánceres de riñón, guardan relación con el estadio del tumor. Cuando el tumor se encuentra localizado en el riñón y el tejido adyacente inmediato la curación es posible. Se obtienen tasas de curación significativas incluso en pacientes con afectación de los vasos sanguíneos y los ganglios linfáticos regionales. La enfermedad metastásica a distancia tiene mal pronóstico.20

La resección quirúrgica es la clave del tratamiento. Incluso en casos de enfermedad diseminada, la reducción quirúrgica del tumor mejora la evolución clínica. La quimioterapia sistémica proporciona efectividad sólo limitada. Las anomalías de las pruebas de función hepática pueden deberse a un síndrome paraneoplásico y no implican necesariamente enfermedad metastásica. La TC es la técnica preferida para evaluar el tamaño del tumor y aclarar la extensión de la posible enfermedad metastásica.

Carcinoma de células transicionales

El carcinoma de células transicionales, que representa el

15 % de todos los cánceres de riñón, es curable en el 90 % de los casos cuando tiene carácter superficial y se limita a la pelvis renal o el uréter. Las tasas de curación descienden hasta el 10-15 % en los tumores no limitados que producen invasión profunda. Los tumores que penetran la pared uretral o que han originado metástasis son incurables y la disección de los ganglios linfáticos no parece mejorar la evolución.

Aunque se pueden emplear la ureteroscopia y la pie-loscopia para biopsiar el tumor, se recomienda la escisión total del uréter, el manguito vesical, la pelvis y el riñón. El tratamiento de la enfermedad extensa no mejora con la irradiación ni con la quimioterapia, y se recomienda la inclusión de estos pacientes en un protocolo de ensayo clínico. La incidencia de carcinoma de células transicionales en el lado opuesto es del 3 % al 4 %. La incidencia de cáncer vesical después de la cirugía alcanza el 30-50 %.21

Tumor de Wilms

El tumor de Wilms es responsable de casi todos los casos de neoplasia renal maligna durante la infancia. La edad media en el momento del diagnóstico es la de tres años. El tumor se suele descubrir al detectar una masa abdominal asinto-mática, de modo habitual unilateral. En el 60 % de los casos existe hipertensión. La terapia actual requiere los esfuerzos combinados del médico de familia, el cirujano, el oncólogo y el radioterapeuta, y hace necesaria la remisión a un centro de tratamiento especializado.

El tumor de Wilms es curable, con una supervivencia superior al 90 % a los cuatro años.22 El pronóstico depende del estadio, las características histopatológicas, la edad del paciente y el tamaño del tumor. Los patrones histológicos

anaplásicos y sarcomatosos se asocian con peor pronóstico y una incidencia aumentada de recidiva y muerte. El tratamiento se basa sobre todo en la cirugía, seguida por quimioterapia y, en algunos pacientes, irradiación.

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