Artritis séptica de la cadera: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

La cadera séptica se considera una urgencia médica, ya que el drenaje quirúrgico del pus al poco tiempo de la aparición de los síntomas previene la destrucción de la cabeza y el cuello del fémur. El pus y el líquido que se acumulan contienen enzimas destructivas que elevan rápidamente la presión intraarticular y lesionan de forma irreversible los vasos sanguíneos y el cartílago articular. Por lo general, los gérmenes penetran en la articulación de la cadera a causa de una bacteriemia, el resultado de una infección a distancia (absceso cutáneo o subcutáneo, otitis media, faringitis, neumonía o infección umbilical). En los recién nacidos la infección nosocomial puede ocurrir a través de los catéteres o la punción venosa.

En los recién nacidos y los lactantes, las primeras fases de una artritis séptica de la cadera pueden confundirse con otros trastornos, como celulitis, trombosis venosa, absceso superficial y parálisis del nervio ciático. Una tumefacción unilateral en el muslo o la pierna puede indicar una cadera séptica que ha experimentado rotura y extravasación del pus hacia el interior de los planos fasciales del muslo. Los niños mayores suelen presentarse asustados, con aspecto tóxico y dolor constante en la cadera. En los lactantes y niños, una artritis séptica de la cadera típica puede identificarse sin dificultad. El niño tiene fiebre y el muslo está en flexión, abducción y rotación externa. El dolor empeora ante cualquier movimiento de la cadera. Por lo general suele encontrarse un foco infeccioso y una puerta de entrada del germen en la circulación sanguínea, como un absceso cutáneo, una otitis media o una neumonía.

Aunque las pruebas de laboratorio muestran un aumento de la velocidad de sedimentación globular (VSG) y leucocitosis, para realizar un diagnóstico y la descompresión articular precoces es fundamental aspirar el pus de la cadera. Antes de administrar antibióticos hay que realizar cultivos de sangre y de otras localizaciones. Los gérmenes encontrados más a menudo en los recién nacidos son Staphylococcus y bacterias gramnegativas. En los niños de 1-18 meses, una causa frecuente de artritis séptica de la cadera es Haemophilus influenzae. En los pacientes con drepanocitosis la cadera puede infectarse por Salmonella. Tras la aspiración con aguja y el cultivo debe iniciarse el tratamiento con antibióticos por vía intravenosa. Sin embargo, los antibióticos solos no pueden curar

la artritis séptica, ya que siempre es necesario realizar también una descompresión quirúrgica.