Adolescencia y nutrición

La velocidad de crecimiento durante la adolescencia sólo es superada por la que tiene lugar durante la infancia, por lo que es fundamental seguir una dieta apropiada (tabla 22.6). Sean activos o sedentarios, los adolescentes deben consumir raciones diversas de los distintos grupos de alimentos básicos. Por desgracia, muchos adolescentes consumen dietas desequilibradas en las que un gran porcentaje de las calorías totales proceden de las grasas y los azúcares. Las necesidades de cualquier adolescente activo se satisfacen con una dieta diaria formada por un 50-60 % de hidratos de carbono, un 15-25 % de grasas y un 15-20 % de proteínas. Si el adolescente lleva una alimentación equilibrada no suelen ser necesarios los suplementos nutricio-nales.14 Aunque el ejercicio físico no incrementa las demandas de nutrientes mucho más de lo que necesita el cuerpo para crecer normalmente, si la actividad física es muy intensa las necesidades calóricas pueden aumentar en 1.000-3.000 kcal/día. Puede recomendarse la ingesta de calcio (hasta 1.500 mg/día) a las jóvenes atletas cuya ingestión sea inadecuada o si presentan antecedentes familiares significativos de osteoporosis.

Es importante informar a los adolescentes de que deben ingerir una cantidad apropiada de líquidos. Una ingesta excesiva de bebidas carbónicas o con cafeína produce pérdida de líquidos y no un aumento. La sensación de sed no siempre es un buen indicador de la necesidad de

ingerir líquidos. Hay que destacar estos aspectos sobre todo con los deportistas, ya que a veces subestiman la cantidad de líquido que pierden cuando practican ejercicio físico.