Actividades del desarrollo psicológico de la adolescencia

Aunque existe una tendencia a centrarse en los problemas psicológicos de los adolescentes, comprender los cambios psicológicos y las actividades de la adolescencia es tan importante como entender sus cambios físicos (tabla 22.3). En general, la no consecución de alguna de estas actividades puede ocasionar un retraso en la posterior maduración psicológica del individuo.

Independientemente de la raza, la clase social o el sexo, se ha comprobado que una buena relación con el adulto que les cuida, el mostrar una imagen positiva de su cuerpo y no sufrir malos tratos o violencia doméstica son factores que protegen la evolución psicológica de los adolescentes.10 En el desarrollo existen unas variables familiares y culturales que es importante considerar y sobre las que conviene preguntar al adolescente. Los estudios de autoimagen y el ajuste de los adolescentes en roles apropiados para su edad han proporcionado datos empíricos que apoyan la hipótesis de que la adolescencia es para la mayoría un período relativamente estable del desarrollo y que la mayoría de los adolescentes están bien integrados.11 Aunque no existe ninguna correlación entre el desarrollo físico y el cognitivo, sí la hay entre el desarrollo físico y el social. No debe suponerse que los adolescentes físicamente maduros también lo son psicológicamente o que los adolescentes con un retraso del desarrollo físico presentan una inmadurez psicológica. No obstante, los adolescentes con una maduración física precoz pueden tener mayores oportunidades para desempeñar roles más maduros y para adquirir tanto éstos como el sentido del liderazgo.