Abuso de sustancias volátiles: tratamiento, causas, síntomas, diagnóstico y prevención

El abuso de sustancias volátiles (gasolina, cola de aeromodelismo, limpiadores, freón, líquido corrector y líquido para mecheros) es común entre los adolescentes jóvenes de las grandes urbes y en las reservas de indios norteamericanos. Estas sustancias se emplean para “colocarse” y causan euforia, sensación de ligereza, excitación y muchas veces alucinaciones. Son baratas y se pueden obtener con facilidad.

Las sustancias volátiles se absorben con rapidez hacia el torrente sanguíneo, son muy liposolubles y provocan efectos marcados en el SNC (el más común es la depresión). Muchas veces producen náuseas y vómitos. Puede aparecer tolerancia y dependencia (con síntomas de abstinencia).31 En el servicio de urgencias, el abuso de solventes se puede confundir con problemas psiquiátricos agudos, debido a la alteración del estado mental y las alucinaciones. Este abuso se debe sospechar en los adolescentes que experimentan colapso súbito mientras están en una reunión de amigos. Se han publicado casos de lesión permanente del cerebro, el hígado, el corazón, los riñones y la médula ósea.

La cola de aeromodelismo causa neuropatías periféricas, temblor y ataxia. La gasolina produce tos y sibilancias por irritación del tracto respiratorio. Las alucinaciones son comunes y muchas veces intensas. La intoxicación por gasolina puede originar también anemia, arritmias cardíacas y confusión. La toxicidad renal se manifiesta por proteinuria. El freón es cardiotóxico y produce arritmias. El líquido corrector (tricloroetileno) causa neuropatías, cefalea, arritmias cardíacas, disfunción hepática y renal y síntomas difusos del SNC.

Cuando un adolescente presenta confusión, el médico debe prestar atención al posible olor de solventes en las prendas de vestir o el aliento. Las quemaduras inusuales sugieren abuso de solventes.

Las pruebas de laboratorio pueden mostrar un recuento hematológico anormal y el análisis de orina quizá revele proteinuria o hematuria. Las pruebas de función hepática pueden estar alteradas. En casos de abuso crónico de solventes la radiografía de tórax puede mostrar un corazón agrandado. Las medidas de soporte para la toxicidad aguda por inhalantes suelen permitir que los síntomas cedan al cabo de 4 a 6 horas. Las benzodiacepinas están indicadas para las convulsiones y se puede utilizar el haloperidol para la agitación intensa. La monitorización cardíaca con frecuencia resulta necesaria.